Además de las competencias fundamentales que cualquier psicólogo ha de tener, yo estoy especializada en la intervención en duelo y pérdidas. Esto me proporciona una mayor profundidad en el conocimiento de las dinámicas del duelo, de sus etapas, de las emociones que estás sintiendo en este proceso, así como una mayor riqueza de herramientas y recursos que me permitirán llegar a ti y a tu dolor para ayudarte.
No. Trabajo todo el entramado de dificultades que surgen en las relaciones humanas, desde la vinculación, hasta la ruptura o pérdida.
Si estás atravesando un proceso de duelo, te ayudo a mirar hacia adentro, identificar los anclajes al dolor que te impiden avanzar, integrar tu experiencia de pérdida, y a reconectarte contigo mismo/a y tu sentido sentido de vida.
Si lo que te ocurre es que tu relación no se ha roto pero sufres dentro de ella, juntos trabajaremos la dinámica de tu relación, los mecanismos y patrones que se repiten en ella, y la forma en que habitualmente te vinculas, para que aprendas a conocerte mejor a ti mismo/a y a relacionarte de una manera más sana, tanto contigo como con la otra persona.
Por tanto, mi trabajo contigo en consulta consistirá en ayudarte, a transitar el duelo si estás viviendo una pérdida, a prepararte para él si la ruptura o pérdida está por venir, y a gestionar tus relaciones, tanto las que finalizan, como las que continúan y se abren camino a mejorar.
Parto de un enfoque cognitivo-conductual además de haberme formado en otros modelos por lo que mi perspectiva es integradora y centrada en las necesidades específicas de la persona.
Tengo la suerte de poder decir que me encanta mi profesión. Para mí, la formación continua es esencial, por lo que disfruto seguir aprendiendo y actualizando mis conocimientos día a día.
¿Te has sentido atrapado en los mismos problemas una y otra vez sin importar cuánto lo intentes?
Te explico por qué.
El plano psicológico de la persona viene definido por tres aspectos: sus pensamientos, sus emociones y sus conductas. En el entramado de estos tres elementos se desarrolla su problemática cotidiana, pero también su capacidad de cambio y recuperación.
Los pensamientos, las emociones y las conductas están fuertemente entrelazados formando patrones psicológicos que caracterizan la personalidad del individuo. En ocasiones, por nuestra historia de aprendizaje, configuramos sin saberlo patrones circulares en los que el problema se repite una y otra vez con las mismas o diferentes personas y/o circunstancias. Su consecuencia más directa es que experimentamos un malestar persistente con tendencia a la repetición. Todo ello es una clara señal de que debemos observar estos patrones, comprenderlos, revisarlos y modificarlos.
Si te sientes identificado con esta descripción te invito a que me contactes y podamos trabajar juntos en ello. Hacer conscientes estos patrones te permitirá cambiarlos por otros más efectivos y afines a tu bienestar psicológico.